Nos encantan los bancos y, sobre todo, darles la vuelta: el banco colocado delante de la mesa de la cocina se reinventa como consola en el salón. Colocado en un recibidor, es el primer mueble que te da la bienvenida a la casa, invitándote a dejar tus cosas, ponerte los zapatos, atarte los cordones... En un pasillo o un cuarto de baño, es un lugar ideal para colocar cestas. En el dormitorio, es un práctico accesorio para la cama. El banco es una delicia en el salón: un mueblecito nómada que se desplaza de una habitación a otra, en modo jardín de invierno en el porche o imperial en la terraza, donde aporta un encantador toque bohemio. El banco ahorra espacio. De madera o de bambú, de mimbre tejido o de ratán, de teca, enclavado en el interior o encantador en el exterior, descubra nuestra amplia selección de bancos.